Crónica de una guerra anunciada en Toribío, norte del Cauca

Publicado: 24 de Julio de 2012
Categoría: Orden Público
Autor: WebNoticias
Get Adobe Flash player

Toribío, en el norte del Cauca, es un pintorezco lugar al que las colosales montañas saludan desde todos sus frentes, y es precisamente esa ubicación estratégica,  además de todas las riquezas naturales que caracterizan a este municipio categoría 6, las que lo han hecho atractivo para la guerrilla de las Farc, al igual que las poblaciones vecinas como Jambaló, Caldono, Caloto, Morales y Miranda.

Según datos de la Alcaldía de Toribío desde 1983 el municipio ha sido atacado 610 veces por las Farc. El más cruel se registró el 08 de julio del 2011 con una chiva bomba activada contra el Comando de la Policía. Cuatro personas perdieron la vida, cien más resultaron heridas y unas 600 viviendas quedaron destruidas. El más reciente hostigamiento,  en este mes,  dejó 3 personas heridas cuando la IPS del lugar fue impactada con un tatuco.
 
Estas razones motivaron a la comunidad indígena Nasa que sobrevive en el territorio a tomar acciones para proteger lo que ellos consideran sus tierras sagradas. Dijeron no más y decidieron expulsar a quienes para ellos, los dejaron en medio de un conflicto que no es suyo.
 
Los militares defendieron su deber como protectores de la patria, pero la autoridad indígena fue más fuerte. Bastones de mando contra fusiles se enfrentaron en poder dejando vencedores a los nativos.  Y de la base militar del cerro de Berlín conocido como Las Torres fueron expulsados en medio de indignación los uniformados.
 
La fuerza pública retomó el control del cerro luego de fuertes enfrentamientos en el que la imponente montaña de Berlín se cubrió de gas lacrimógeno, granadas de aturdimiento y un veintenar de indígenas resultaron heridos con las hostilidades.
 
Con la guerrilla procedieron de igual manera, cuatro presuntos guerrilleros, entre ellos un menor de edad, fueron retenidos por la guardia indígena luego que activaran un tatuco contra un helicóptero militar.
 
Los presuntos integrantes de las Farc fueron enjuiciados por un tribunal indígena y condenados a latigazos. Los diálogos entre representantes del  gobierno y de las comunidades indígenas ya iniciaron con Bruno Moro,  delegado de la ONU como de garante  un proceso que exige respuestas a una comunidad que ya no duerme en paz.
 

Noticias relacionadas

Comentarios

Últimas noticias